lunes, 13 de septiembre de 2010

nocturno, fuga

Las noches se cansaron de esperar a que les diera forma y se fueron,
llevándose con ellas las palabras y el lenguaje, la música y la improvisación.
La inspiración y el sentido huyeron detrás como si
escaparan a su intento de pasado. Nuevamente quedé
sólo en la habitación; rodeado de paredes, de encierros, de mí mismo y
de algunas proyecciones contrapuestas y contraproducentes.
Sin noches donde dormir no pude más que mantenerme despierto,
sin música
sin palabras.
¿Alguna ventana quizás?

2 comentarios:

  1. La próxima tené más cuidado con cómo tratás a las noches, y de no hacerlas esperar!
    Esto me gusta particularmente. Puedo copiarlo luego?
    Os quiero :)

    ResponderEliminar