Las noches se cansaron de esperar a que les diera forma y se fueron,
llevándose con ellas las palabras y el lenguaje, la música y la improvisación.
La inspiración y el sentido huyeron detrás como si
escaparan a su intento de pasado. Nuevamente quedé
sólo en la habitación; rodeado de paredes, de encierros, de mí mismo y
de algunas proyecciones contrapuestas y contraproducentes.
Sin noches donde dormir no pude más que mantenerme despierto,
sin música
sin palabras.
¿Alguna ventana quizás?
llevándose con ellas las palabras y el lenguaje, la música y la improvisación.
La inspiración y el sentido huyeron detrás como si
escaparan a su intento de pasado. Nuevamente quedé
sólo en la habitación; rodeado de paredes, de encierros, de mí mismo y
de algunas proyecciones contrapuestas y contraproducentes.
Sin noches donde dormir no pude más que mantenerme despierto,
sin música
sin palabras.
¿Alguna ventana quizás?