viernes, 3 de septiembre de 2010

Introducción a la expresión


Creo que ustedes lo llamarían trampa, pero es lo único que se me ocurre para enfrentar la ocasión. Las tomo para analizarlas, para que sean las respuestas y las preguntas, para que sean receta de toda esta mezcla, para que llenen hojas y el silencio y el espacio.

Sigan saliendo desordenadas, sigan expresando lo más abstracto y lo menos tangible, paren. Deténganse a tomar forma, no a todos lados entran como quieren y no de todos salen como deberían, pero ustedes no saben, solo son la máscara que se pone un fantasma para entrar a una fiesta, las hojas caídas que bailan confirmando la presencia del viento.

Me pregunto, a veces, si será éste el modo, la mejor forma de combatir un incendio, el más seguro método para sobrevivir al ataque de un oso. No encuentro respuesta, dejo abierto a que ella me encuentre, sin molestarme mucho más por eso.
Entonces, sin más que debatirles sobre el tema, dejo una pregunta libre de enredaderas:
¿Qué orientación le darán a la tinta cuando vuelva a eternizarse sobre la hoja?

4 comentarios:

  1. Me re cabe, aunque ya os lo he dicho... Hacedle llegar mis más entusiastas felicitaciones a John Satar :)

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  2. (Sería muy apropiado en mi persona destacar, transcribir, copiar/pegar los fragmentos que más me gustan... Pero no me es posible; les doy a todos por igual. Esteeem... Me parece, sin exagerar, perfectín, por donde se lo mire).

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Por favor, solo no se detenga, siga explayandose. La hoja se acaba? use alternativas, pero narre, despliegue su mirada, digiera el contenido, y explayesé sin detenerse, salvo para hacer pis. Sus palabras han trascendido en mi mente.

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